Dentro de las miopatías inflamatorias, la capilaroscopia resulta de mayor utilidad en dermatomiositis y, en menor grado, en síndrome antisintetasa y síndromes de superposición. En estos fenotipos puede mostrar un patrón scleroderma-like, correlacionarse con actividad y cambiar con el tratamiento; en miopatía necrosante inmunomediada (IMNM) o miositis con cuerpos de inclusión (IBM, por inclusion body myositis), en cambio, la evidencia en relación con hallazgos capilaroscópicos es escasa o prácticamente nula [1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10, 11, 12].

  • En la práctica actual no basta con hablar de “polimiositis” frente a “dermatomiositis”; la interpretación capilaroscópica depende del fenotipo, del perfil serológico y del contexto sistémico [1, 2, 3, 4].
  • La dermatomiositis es el fenotipo con más hallazgos anormales: dilataciones, capilares gigantes, hemorragias, pérdida capilar y patrones scleroderma-like son claramente más frecuentes que en otros subgrupos [5, 6, 7, 8, 9].
  • En la revisión sistemática de Flatley et al, el aumento del diámetro vascular apareció en el 64,5%, la pérdida de vascularidad en el 57,5% y el patrón del espectro esclerodérmico en el 45,1% de pacientes con dermatomiositis de inicio adulto [7].
  • La capilaroscopia en dermatomiositis es más dinámica de lo que se pensaba: varias cohortes muestran mejoría de hemorragias, score de gravedad y densidad tras inmunosupresión [5, 8, 11].
  • El síndrome antisintetasa puede mostrar alteraciones, pero éstas suelen ser menos exuberantes que en la dermatomiositis, y no necesariamente se asocian a Raynaud o enfermedad pulmonar intersticial (EPI) [9, 12].
  • En IMNM e IBM, la utilidad diagnóstica de la capilaroscopia es limitada; si existen hallazgos muy llamativos conviene reconsiderar si existe solapamiento o clasificación errónea [1, 2, 3, 4, 5].

Ruta de aprendizaje

Si sospechas dermatomiositis o una miopatía inflamatoria con componente microvascular, aquí verás cómo interpretar un patrón scleroderma-like fuera de la esclerosis sistémica. Después puede resultarte útil revisar autoanticuerpos, anti-MDA5 y valor pronóstico para afinar la lectura por subgrupos serológicos [1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10, 11, 12].

Dónde encaja la capilaroscopia en las miopatías

La capilaroscopia no forma parte de los criterios de clasificación de miositis, pero sí añade valor en la caracterización fenotípica y en el diagnóstico diferencial cuando la clínica todavía no está bien establecida [1, 2, 3, 4].

Este hecho es relevante, porque el grupo de miopatías inflamatorias es heterogéneo. La clasificación ACR/EULAR de 2017 (American College of Rheumatology / European Alliance of Associations for Rheumatology) sigue constituyendo una base útil, pero no abarca por completo la diversidad serológica y de fenotipos con la que trabajamos hoy [1, 2, 3]. En este contexto, la capilaroscopia tiene sentido sobre todo como marcador de vasculopatía o microangiopatía asociada, no como prueba aislada que “clasifique” la enfermedad [1, 2, 4].

La revisión estructurada elaborada por el grupo de la European Alliance of Associations for Rheumatology (EULAR) sobre microcirculación resume bien el punto actual: los datos disponibles son más consistentes en dermatomiositis y menos robustos en el resto de subtipos; además, la terminología debe estar alineada con la utilizada en esclerosis sistémica para evitar descripciones arbitrarias [5]. En otras palabras, el lector debe usar un lenguaje reconocible y no “inventar” categorías propias para las miositis.

Pregunta clínicaQué puede aportar la capilaroscopiaPrincipal limitación
¿El fenotipo se parece más a dermatomiositis?Más dilatación, capilares gigantes, hemorragias y patrones scleroderma-like [4, 5, 6, 7, 8]No sustituye al estudio de piel, músculo, autoanticuerpos, ni a biopsia
¿Hay actividad microvascular que pueda seguirse?Hemorragias, densidad y scores cuantitativos pueden cambiar con tratamiento [5, 8, 11]Faltan umbrales universalmente aceptados
¿Es síndrome antisintetasa o solapamiento?Puede haber patrón inespecífico o scleroderma-like menos expresivo [9]Gran heterogeneidad entre cohortes
¿Sirve en IMNM o IBM?Evidencia muy limitada o prácticamente ausente [1, 4, 5]Riesgo de sobreinterpretación

Dermatomiositis: el fenotipo al que mayor rendimiento puede extraer la capilaroscopia

Si se pregunta en qué miopatía inflamatoria la capilaroscopia resulta más útil, la respuesta práctica es dermatomiositis. Ahí es donde la prueba muestra más anomalías cuantitativas y cualitativas y donde la literatura es más consistente [4, 5, 6, 7, 8].

En la revisión sistemática de Flatley et al, con 346 pacientes adultos con dermatomiositis, la capilaroscopia encontró aumento del diámetro vascular en el 64,5%, reducción de vascularidad en el 57,5% y patrón del espectro esclerodérmico en el 45,1% de ellos [7]. Estas cifras son útiles porque confirman una observación que ya sugerían cohortes previas: en dermatomiositis, las alteraciones microvasculares son comunes y suelen expresarse como dilatación, pérdida capilar, hemorragias y desorganización [4, 5, 6, 7, 8].

La cohorte japonesa de Kubo et al reforzó esta idea al comparar fenotipos de miopatía. Las alteraciones capilaroscópicas aparecieron en el 55,7% del total, pero la frecuencia fue mucho mayor en dermatomiositis que en polimiositis, 65,4% frente a 27,8%; además, alcanzó el 87,5% en anti-MDA5 positivos y el 88,9% en anti-TIF1gamma positivos [6]. La serie multicéntrica de Torres-Ruiz et al añadió un matiz importante: el patrón verdaderamente normal fue minoritario, en alrededor del 9% de casos, y el patrón esclerodermiforme se vio sobre todo en dermatomiositis y síndromes de superposición [8].

La revisión de Xu en 76 pacientes con dermatomiositis resume bien el perfil típico: el 73,7% mostró capilaroscopia anormal y la gravedad fue mayor que en síndrome antisintetasa, aunque menos intensa que en esclerosis sistémica [9]. En conjunto, el mensaje práctico es claro: cuando se sospecha una miopatía inflamatoria, y se observan capilares gigantes, hemorragias y rarefacción, la balanza se inclina hacia dermatomiositis o hacia un solapamiento con fuerte componente microvascular [4, 5, 6, 7, 8].

Capilaroscopia con microangiopatía grave en dermatomiositis anti-Mi2β
Figura 1. En dermatomiositis son frecuentes la dilatación capilar, las hemorragias, la rarefacción y los patrones scleroderma-like.
Dominio capilarDermatomiositisComentario útil
Dilatación / capilares gigantesFrecuentes [5, 6, 7, 8]Pesan más si coexisten con hemorragias y pérdida capilar
Pérdida capilar / áreas avascularesComunes y asociadas a mayor carga vascular [5, 6, 7, 8]No toda imagen aislada con pocos capilares es interpretable
Patrón scleroderma-likeMucho más frecuente que en otros subtipos [4, 5, 6, 7, 8]No implica automáticamente esclerosis sistémica
Desorganización / neoangiogénesisPuede aparecer en formas activas o complejas [4, 7, 8]La evidencia en cáncer asociado sigue siendo limitada

Síndrome antisintetasa y solapamientos

El síndrome antisintetasa puede compartir Raynaud, manos de mecánico, telangiectasias o rasgos de solapamiento, pero capilaroscópicamente suele ser menos expresivo que la dermatomiositis [1, 4, 6, 9, 12].

El estudio internacional de Sebastiani analizó 190 pacientes con síndrome antisintetasa y detectó anomalías en 62,1%; capilares gigantes en 31,6%, áreas avasculares en 20% y patrón scleroderma-like en 35,3% [10]. Es una frecuencia relevante, pero sigue estando por debajo de la observada en muchas cohortes de dermatomiositis, y además el patrón no se asoció a Raynaud de forma significativa [10].

Este dato es clínicamente importante. En esclerosis sistémica tendemos a leer el patrón esclerodermiforme como una consecuencia de microangiopatía estructural en un contexto muy dominado por vasculopatía; en antisintetasa y otras miopatías inflamatorias, la fisiopatología parece más inflamatoria y menos ligada a un modelo puro de isquemia-reperfusión [4, 6, 9]. Esta diferencia explica por qué el paralelismo con esclerosis sistémica debe usarse con cautela.

El trabajo más reciente de Mugii et al profundizó en esta heterogeneidad al comparar seis subtipos anti-ARS en 66 pacientes. En conjunto, las dilataciones, el descenso del número de capilares visibles y las hemorragias fueron los hallazgos más frecuentes; en cambio, las formas anormales complejas, la desorganización y la pérdida capilar fueron raras, y el subtipo anti-KS presentó un perfil microvascular claramente más leve que el resto [12]. El abstract del artículo sigue usando el término clásico capillary ramifications [12], pero en estos contenidos lo integramos dentro del vocabulario más actual de formas anormales.

En los síndromes de superposición, especialmente escleromiositis, la información proporcionada por la capilaroscopia puede ser más útil, ya que confluyen daño microvascular y rasgos esclerodérmicos. El problema es que muchas cohortes mezclan fenotipos y tratamientos, de modo que los porcentajes concretos deben tomarse como orientativos más que definitivos [1, 2, 3, 4, 8, 9].

FenotipoRendimiento esperado*Lectura práctica
DermatomiositisAlto [5, 6, 7, 8]La capilaroscopia añade información diagnóstica y de seguimiento
Síndrome antisintetasaIntermedio [6, 10, 12]Puede ser útil, pero el patrón suele ser menos intenso y menos específico
Escleromiositis / solapamientoIntermedio a alto [1, 4, 8, 9]Conviene realizar la interpretación en el contexto de rasgos esclerodérmicos y autoanticuerpos

*En relación con la información proporcionada por la capilaroscopia.

Fenotipos en los que la capilaroscopia no resulta tan útil

No todas las miopatías inflamatorias “merecen” el mismo peso capilaroscópico. El error más frecuente es extrapolar a IMNM o IBM lo que sabemos de dermatomiositis [1, 2, 3, 4, 5].

En IMNM la literatura es muy escasa y los hallazgos descritos son dispersos, a menudo ligados a pequeños números o a casos con solapamiento [1, 4, 5]. En IBM, la bibliografía es prácticamente inexistente en términos de utilidad capilaroscópica [1, 2, 3, 4]. Esto no significa que nunca pueda verse una anomalía, sino que no existe base sólida para usar la capilaroscopia como herramienta central en estos fenotipos.

Evidencia insuficiente / no encontrada. No existe soporte robusto para emplear la capilaroscopia como biomarcador de rutina en IMNM o IBM esporádica.

Seguimiento y cambios con tratamiento

Uno de los hallazgos más interesantes del campo es que la microangiopatía en dermatomiositis puede mejorar con el tratamiento. Esto diferencia a las miopatías inflamatorias de la visión más estática que solemos tener en esclerosis sistémica [4, 5, 8, 11].

Kubo observó que, en el 75% de los pacientes con capilaroscopia anormal, las alteraciones desaparecieron al cabo de un año de inmunosupresión [6]. La cohorte de Torres-Ruiz confirmó un comportamiento parecido tras tratamiento, con reducción del score global y de los diámetros capilares máximos, y aumento de la densidad [8]. Mugii añadió un matiz útil: los cambios longitudinales difieren según el autoanticuerpo específico de miositis, lo que sugiere que no todos los subgrupos comparten el mismo ritmo de reversibilidad [11].

La miositis juvenil aporta evidencia exploratoria adicional: McClellan et al observaron una disminución de la densidad de microhemorragias y un aumento de la densidad capilar a los tres meses del inicio del tratamiento en 10 pacientes (ocho con dermatomiositis juvenil y dos con miositis de solapamiento). Este pequeño subgrupo longitudinal de un estudio observacional de un único centro apoya su posible utilidad para el seguimiento, pero no establece umbrales de respuesta terapéutica ni justifica extrapolar directamente los resultados a las miopatías del adulto [13].

Estas observaciones convierten la repetición seriada de la prueba en una opción razonable cuando existe una pregunta concreta, por ejemplo documentar si existe mejoría vascular en dermatomiositis activa, o aclarar si persiste un fenotipo muy inflamatorio pese a una mejoría muscular parcial. Lo que aún no poseemos son umbrales validados que permitan considerar una respuesta capilar “suficiente” y usarla, por sí sola, para decidir si se mantiene o modifica el tratamiento [4, 5, 8, 11].

Antes del tratamiento

Microangiopatía activa grave, con pérdida capilar, capilares gigantes y hemorragias.

Un año después

Mejoría de la densidad y desaparición de los capilares gigantes y las hemorragias.

Figura 2. En dermatomiositis, tras la inmunosupresión la densidad puede mejorar y puede disminuir el daño morfológico, aunque no existe un umbral universal de respuesta.

Cómo informarlo en la práctica

El informe útil en miopatías inflamatorias no debería limitarse a decir “patrón de dermatomiositis”. Lo correcto es describir dominios y, solo después, contextualizar si el conjunto se acerca a un patrón scleroderma-like dentro de una miopatía inflamatoria [4, 8].

  • Indica si la imagen es evaluable y cuántos dedos fueron válidos.
  • Describe densidad, capilares gigantes, hemorragias, áreas avasculares y neoangiogénesis.
  • Si hablas de patrón scleroderma-like, explica en qué se basa y qué lo diferencia de una fase típica de esclerosis sistémica.
  • Relaciona el hallazgo con el fenotipo sospechado, por ejemplo dermatomiositis, antisintetasa o solapamiento.
  • Expresa limitaciones: un patrón inespecífico no confirma ni excluye miositis.

Casos clínicos abreviados

Caso 1. Debilidad proximal y eritema heliotropo

Un paciente con debilidad proximal, pápulas de Gottron y creatina cinasa (CK) elevada muestra capilares gigantes, hemorragias y pérdida capilar leve. La capilaroscopia no sustituye la clasificación de miositis, pero refuerza un fenotipo de dermatomiositis y facilita una línea basal para seguimiento [1, 4, 5, 6, 7, 8].

Caso 2. Antisintetasa con manos de mecánico

En una paciente anti-Jo1 positiva con EPI y manos de mecánico, la capilaroscopia enseña dilataciones y algunas formas anormales, sin rarefacción marcada. Este patrón encaja con lo esperado en antisintetasa: hallazgos posibles, menos exuberantes y menos definitorios que en dermatomiositis [6, 10].

FAQ

¿Qué miopatía inflamatoria muestra más alteraciones capilaroscópicas?

La dermatomiositis, por delante de síndrome antisintetasa y otros fenotipos [4, 5, 6, 7, 8, 9].

La capilaroscopia, ¿sirve para diagnosticar miositis?

No por sí sola. Ayuda a caracterizar el fenotipo y a apoyar la sospecha, pero no sustituye la evaluación muscular, cutánea, serológica o histológica [1, 2, 3, 4].

¿Puede normalizarse con el tratamiento?

Sí, sobre todo en dermatomiositis. Las hemorragias y algunos scores pueden mejorar o desaparecer tras la inmunosupresión [5, 8, 11].

¿El patrón scleroderma-like en dermatomiositis significa esclerosis sistémica?

No. Indica una microangiopatía parecida, pero el significado clínico depende del fenotipo global de miositis y de la serología [4, 5, 6, 7, 8].

¿Qué aporta la capilaroscopia al síndrome antisintetasa?

Puede mostrar anomalías relevantes, pero menos intensas y menos específicas que en dermatomiositis. Es una pieza más del rompecabezas, no la pieza central [6, 10].

¿Tiene utilidad la capilaroscopia en IMNM o IBM?

Por ahora muy poca. La evidencia es insuficiente para recomendarla como biomarcador de rutina en estos fenotipos [1, 2, 3, 4, 5].

Glosario

Miopatías inflamatorias idiopáticas
Grupo heterogéneo de enfermedades sistémicas con afectación muscular predominante y fenotipos clínicos, serológicos y patológicos diversos.
Dermatomiositis
Fenotipo de miositis con afectación cutánea característica, y la condición a la que más aporta el examen capilaroscópico.
Síndrome antisintetasa
Fenotipo asociado a autoanticuerpos anti-aminoacil-ARNt sintetasa, EPI, artritis, manos de mecánico y Raynaud variable.
IMNM
Miopatía necrosante inmunomediada, subtipo en el que la utilidad de la capilaroscopia es actualmente limitada.
Patrón scleroderma-like
Conjunto de hallazgos capilaroscópicos que recuerda al patrón de esclerosis sistémica, sin que ello implique necesariamente la presencia de tal enfermedad.

Referencias

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  2. Lundberg IE, Tjärnlund A, Bottai M, Werth VP, Pilkington C, de Visser M, et al. 2017 European League Against Rheumatism/American College of Rheumatology Classification Criteria for Adult and Juvenile Idiopathic Inflammatory Myopathies and Their Major Subgroups. Arthritis Rheumatol. 2017;69(12):2271-2282. doi: 10.1002/art.40320. PMID: 29106061.
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  9. Xu H, Qian J. The role of nailfold video-capillaroscopy in the assessment of dermatomyositis. Rheumatology (Oxford). 2025 May 1;64(5):2987-2994. doi: 10.1093/rheumatology/keae677. PMID: 39689020.
  10. Sebastiani M, Triantafyllias K, Manfredi A, González-Gay MA, Palmou-Fontana N, Cassone G, et al. Nailfold Capillaroscopy Characteristics of Antisynthetase Syndrome and Possible Clinical Associations: Results of a Multicenter International Study. J Rheumatol. 2019 Mar;46(3):279-284. doi: 10.3899/jrheum.180355. Epub 2018 Nov 15. PMID: 30442823.
  11. Mugii N, Hamaguchi Y, Horii M, Fushida N, Ikeda T, Oishi K, et al. Longitudinal changes in nailfold videocapillaroscopy findings differ by myositis-specific autoantibody in idiopathic inflammatory myopathy. Rheumatology (Oxford). 2023 Mar 1;62(3):1326-1334. doi: 10.1093/rheumatology/keac401. PMID: 35866689.
  12. Mugii N, Hamaguchi Y, Fushida N, Fujii K, Nishio J, Kudo K, et al. Distinct Nailfold Videocapillaroscopy Findings in Patients With Anti-Aminoacyl-tRNA Synthetase Antibodies. J Dermatol. 2026;53(2):318-322. doi: 10.1111/1346-8138.70081. PMID: 41312673.
  13. McClellan N, Chen L, Matossian S, et al. Nailfold capillary phenotypes distinguish juvenile myositis subtypes and associate with disease activity. Clin Transl Med. 2026;16(9):e70789. doi: 10.1002/ctm2.70789. PMID: 42681940.

Última actualización: 26 de agosto de 2026.

Uso informativo: Este contenido tiene fines educativos y no sustituye la valoración clínica individual, las guías aplicables ni la interpretación por profesionales con experiencia en capilaroscopia.