Adquisición, calidad de imagen y técnicas complementarias
Una capilaroscopia útil depende de la fotografía final, pero el éxito de ésta depende por completo de una cadena en cuyos eslabones no deben cometerse errores: preparación del paciente, control del entorno, dedos a examinar y en qué orden, revisión inmediata de calidad y documentación trazable. La mayoría de los errores importantes aparecen antes de interpretar la imagen, durante la adquisición [1, 2, 3, 4, 5].
- La sala, la aclimatación, la postura y la presión del cabezal pueden cambiar la imagen tanto como el propio hardware [1, 2, 4].
- Al clasificar patrones de esclerosis sistémica, explorar ocho dedos, excluyendo pulgares, y cubrir áreas mediales y laterales reduce la pérdida de información [2, 3, 10].
- La primera fila capilar es la diana del análisis; capturar fuera de esa fila o con compresión excesiva genera errores evitables [1, 4, 5].
- La cuantificación solo tiene sentido si la imagen es evaluable, está bien identificada y se conocen la longitud (calibración de distancia física precisa) y los sectores realmente analizados [1, 6, 9, 10].
- La termografía y otras técnicas funcionales pueden proporcionar respuestas complementarias, pero no sustituyen a la capilaroscopia morfológica estándar [1, 7, 8].
Ruta de aprendizaje
Si quieres llevar a cabo estudios útiles y extrapolables, aquí encontrarás qué preparación, qué recorrido y qué controles de calidad necesitas. Esta capacitación te ayudará a distinguir normalidad de artefacto (ver normalidad y variabilidad en la Unidad 3.1).
Preparación del paciente y del entorno
La adquisición "empieza" ya antes de apoyar el dispositivo sobre el dedo. Si el entorno térmico es inestable o el paciente llega con factores vasoconstrictores recientes, la imagen puede ser técnicamente correcta pero clínicamente engañosa.
| Variables pre-captura | Recomendación práctica | Por qué es importante |
|---|---|---|
| Temperatura de la sala | Mantener un rango estable, habitualmente alrededor de 20-25 °C [2, 4] | Reduce vasoconstricción refleja y variabilidad evitable |
| Aclimatación | Reposo previo, típicamente al menos 15 minutos [2, 4] | Permite una perfusión más próxima a la realidad |
| Manicura, esmalte, trauma | Revisar cutícula y evitar manipulación reciente cuando sea posible [1, 4, 5] | Disminuye artefactos y hemorragias traumáticas |
| Postura y apoyo | Mano relajada, bien apoyada y a altura cómoda | Facilita estabilidad y menor compresión accidental |
| Instrucciones previas | Evitar frío inmediato, tabaquismo o cafeína justo antes si es factible [4] | Disminuye sesgo funcional, sobre todo en Raynaud muy reactivo |
En la práctica, no todos los centros podrán controlar cada variable de forma idéntica, pero sí deberían documentar si hubo condiciones subóptimas. Esta simple anotación puede cambiar la interpretación: no es lo mismo una baja densidad aparente en un paciente bien aclimatado que una imagen obtenida con manos frías tras llegar desde la calle en invierno.
Un ejemplo frecuente es la paciente con Raynaud grave que llega apresurada, sin tiempo de aclimatación y con manos todavía pálidas. Si se explora en ese momento, la visibilidad puede ser deficiente y se podría documentar un colapso funcional de asas, sin que esto refleje necesariamente por sí mismo daño estructural avanzado. Repetir la adquisición tras reposo puede incrementar sustancialmente la utilidad del examen [4, 5].
Protocolo de captura paso a paso
La mejor defensa contra el sesgo de muestreo es seguir siempre la misma sistemática. El operador que improvisa número de dedos, zonas o capturas termina generando estudios poco comparables.
Paso 1: preparar el lecho periungueal
Aplica una cantidad suficiente de aceite o gel de inmersión (por ejemplo aceite de almendras o aceite mineral) para reducir reflejos y mejorar la transparencia superficial [1, 4]. La película debe ser fina y homogénea. Si es demasiado escasa, aparecen brillos especulares que ocultan capilares; si es excesiva y mal distribuida, puede dificultar el control del enfoque o generar sensación de imagen "lavada".
Paso 2: localizar la primera fila capilar
El análisis debe centrarse en la fila distal de capilares. Este punto parece obvio sobre el papel, pero en manos con cutícula irregular o con varias filas parcialmente visibles puede no serlo tanto [1, 4, 5]. Antes de guardar imágenes, conviene dedicar unos segundos a reconocer si realmente estás viendo la fila útil y no una zona más proximal.
Paso 3: recorrer ocho dedos de forma sistemática
La recomendación más apoyada por la evidencia sigue siendo explorar ocho dedos, excluyendo pulgares [2, 3]. El trabajo de Dinsdale et al. demostró que reducir el número de dedos examinados disminuye la capacidad para detectar anormalidad, especialmente en enfermedad temprana o heterogénea [3]. El estudio multicéntrico de Guillén del Castillo et al. añadió que, para clasificar de forma fiable el patrón de esclerosis sistémica, también importa recorrer tanto áreas mediales como laterales: frente al gold standard de 32 imágenes, el uso de 16, 8 o 4 imágenes produjo resultados discrepantes del 26,7%, 36,6% y 41,5%, respectivamente [10]. Aplicado a la clínica real, esto significa que una exploración "rápida" limitada a unos pocos dedos o campos puede tranquilizar falsamente.
Lo más práctico es mantener un orden fijo, por ejemplo de quinto a segundo dedo en una mano y repetir el mismo patrón en la contralateral. Este detalle, aparentemente menor, mejora la coincidencia entre operadores y permite que la colección de imágenes gane en homogeneidad.

Paso 4: capturar imágenes contiguas y revisarlas en el momento
No existe un número universal de imágenes para responder a todas las preguntas clínicas, pero sí una regla: cubrir la primera línea capilar de cada dedo objetivo mediante la toma de imágenes contiguas [4, 5]. Si el objetivo es clasificar con seguridad un patrón esclerodermiforme, la evidencia de 2026 aconseja la adquisición completa de 32 imágenes, con cuatro campos por dedo en los ocho dedos no pulgares, y desaconseja muestreos parciales [10]. Además, se debe revisar cada imagen inmediatamente, para repetirla si está desenfocada, mal centrada o comprimida.
| Paso | Acción(es) | Qué evitar |
|---|---|---|
| Aplicación del medio de inmersión | Usar cantidad suficiente pero no excesiva [1, 4] | Brillos por película insuficiente |
| Localización | Buscar la primera fila capilar y seguir un recorrido fijo | Capturar zonas fuera de la región analizable |
| Presión | Apoyar y ajustar gradualmente hasta obtener visibilidad estable | Comprimir hasta colapsar capilares [4, 5] |
| Revisión inmediata | Comprobar enfoque, cobertura y reflejos antes de pasar al siguiente dedo | Confiar en que una imagen mala se rescatará después |

Paso 5: nombrar y guardar
Una adquisición sin etiquetado correcto corre el riesgo de perderse. Cada imagen debe quedar asociada, como mínimo, a paciente, mano, dedo, fecha y contexto del estudio. Esta exigencia es especialmente importante si la prueba se pretende repetir durante el seguimiento, o si las imágenes van a ser revisadas por otra persona [5, 9].
Control de calidad y documentación
La calidad no se reduce al enfoque. Una imagen puede estar nítida pero resultar poco útil si no representa la primera fila capilar o si no queda claro a qué dedo pertenece.
Qué debe poseer una imagen evaluable
- Primera fila capilar visible y reconocible.
- Enfoque suficiente para distinguir ramas y ápice.
- Reflejos controlados y contraste suficiente.
- Ausencia de colapso por presión excesiva.
- Identificación correcta de dedo y lateralidad.
- Archivo recuperable para comparación futura.
Una revisión centrada en los problemas prácticos en la evaluación de imágenes subraya que desenfoque, mala localización, presión excesiva y reflejos son causas recurrentes de estudios no evaluables o engañosos [5]. Este hecho influye más de lo que parece: un operador inexperto podría etiquetar como "baja densidad" lo que en realidad es un campo mal centrado o un dedo comprimido.

Aumento insuficiente. La fila distal queda demasiado pequeña para valorar morfología y densidad con seguridad.

Desenfoque. Los ápices y ramas capilares pierden definición, aunque el campo parezca parcialmente visible.

Reflejos. Los brillos especulares cubren la zona analizable y pueden ocultar segmentos de la primera fila.
Qué conviene documentar además de la imagen
Es muy recomendable que anotes las condiciones del estudio: temperatura aproximada de la sala, tiempo de aclimatación, dificultades técnicas relevantes y motivo de no explorar algún dedo (pulgares aparte). El marco en el que se obtuvieron los hallazgos se considera tan importante como éstos mismos [9]. Disponer de esta información facilita la comparabilidad y hace que el informe se ajuste mejor a la realidad.
| Elemento de documentación | Por qué conviene registrarlo | Ejemplo práctico |
|---|---|---|
| Número de dedos examinados | Permite juzgar cobertura real del estudio | "Ocho dedos; pulgares no explorados" |
| Condiciones subóptimas | Evita sobreinterpretar una exploración difícil | "Manos frías al inicio; mejoría tras 20 minutos de aclimatación" |
| Motivo de exclusión de un dedo | Hace reproducible la limitación | "Segundo dedo izquierdo no valorable por trauma ungueal" |
| Parámetros analizados | Permite saber si hubo descripción, cuantificación o ambas | "Densidad, dilataciones, hemorragias cuantificadas y morfología" |
Cuantificación mínima útil
La cuantificación no debe convertirse en una rutina sin un propósito definido. Debe responder a una pregunta clínica y aplicarse siempre con la misma metodología.
Para la mayoría de contextos clínicos, la cuantificación mínima útil gira alrededor de cuatro grupos de variables: densidad capilar, diámetro o dilatación, morfología relevante y hemorragias [1, 6]. La densidad suele ser una de las medidas más robustas, pero solo si se analiza siempre en segmentos de la misma longitud y, fundamental, en la fila correcta. Los descriptores morfológicos complejos aportan contexto, aunque son más vulnerables a la subjetividad si la adquisición es irregular [5, 6].
| Variable | Utilidad práctica | Qué debes vigilar |
|---|---|---|
| Densidad capilar | Base del seguimiento estructural | Solo es comparable cuando la fila y la longitud analizadas son homogéneas [1, 6] |
| Diámetro y dilatación | Ayudan a detectar capilares gigantes y cambios tempranos | Requieren buena calibración [1, 6] |
| Hemorragias | Aportan información sobre fragilidad o actividad microvascular | Constatar que no obedecen a traumas [4, 5] |
| Morfología relevante | Proporciona una visión del patrón global | Conviene estudiarla en contexto con densidad y otras medidas más objetivas [5, 6] |
El objetivo no es convertir toda exploración en un proyecto de investigación. Es generar datos mínimos comparables entre visitas. Por ejemplo, si en una primera exploración anotas densidad, capilares gigantes y hemorragias, lo coherente es revisar esos mismos dominios en el control siguiente y no cambiar la sistemática a mitad del seguimiento.
Técnicas complementarias
Las técnicas avanzadas amplían la información sobre perfusión o arquitectura, pero hoy deben entenderse como complementos y no como sustitutos de la capilaroscopia morfológica estándar.
| Técnica | Qué añade | Estado actual |
|---|---|---|
| Termografía infrarroja | Información funcional sobre perfusión y respuesta al frío | Útil como complemento en Raynaud; no sustituye al estudio morfológico [1, 7] |
| Técnicas láser de perfusión | Señal dinámica de flujo | Más interés fisiológico e investigador que uso clínico universal [1] |
| OCT u OCTA | Arquitectura microvascular y señal vascular | Prometedoras, pero todavía en transición desde la investigación a la práctica clínica [1, 8] |
OCT, tomografía de coherencia óptica; OCTA, angiografía por tomografía de coherencia óptica.
Una revisión sistemática de 2023 sobre capilaroscopia y termografía en fenómeno de Raynaud concluyó que ambas técnicas son complementarias: la capilaroscopia informa sobre estructura y la termografía sobre función, aunque la heterogeneidad metodológica limita la estandarización del uso combinado [7]. En términos docentes, este hecho significa que cada una responde a una pregunta diferente y, por tanto, no deberían competir entre sí.
En angiografía por tomografía de coherencia óptica (OCTA), los estudios disponibles han demostrado factibilidad y buena reproducibilidad en sujetos sanos, pero el salto a la rutina clínica requiere más validación y pruebas de que su valor supera al de la capilaroscopia convencional [8].
Casos clínicos abreviados y errores frecuentes
Los fallos de adquisición tienden a ser repetitivos. Visualizarlos como escenarios concretos ayuda a detectarlos antes de que "contaminen" el informe.
Caso 1: falsa baja densidad por compresión
Paciente con manos pequeñas y ansiedad. El operador apoya con demasiada fuerza el cabezal para estabilizar la imagen. Resultado: varios capilares parecen desaparecer y se describe "baja densidad". Cuando se repite con apoyo más suave, la fila se hace visible y la densidad cambia. Este error es muy frecuente en principiantes [4, 5].
Caso 2: hemorragias traumáticas tras manicura
Paciente derivada por Raynaud leve. La imagen muestra pequeñas hemorragias focales, pero la cutícula está claramente manipulada y hay restos de manicura reciente. Sin este dato, el informe podría exagerar el hallazgo. Con él, la interpretación cambia: la exploración deberá repetirse en otro momento.
Caso 3: mala práctica de seguimiento
En la primera visita se estudia la densidad y se documentan hemorragias. En la segunda solo se guardan unas pocas fotos sin identificar el dedo, y además se cambia el campo de visión. Aun con buenas imágenes, el seguimiento pierde comparabilidad. El fallo no está en la biología del paciente, sino en la metodología.
Checklist rápido de adquisición reproducible
- Temperatura y aclimatación registradas antes del estudio [2, 4].
- Ocho dedos explorados salvo limitación técnica justificada [2, 3, 10].
- Fila distal recorrida de forma sistemática y contigua, incluyendo siempre campos mediales y laterales [3, 5, 10].
- Revisión inmediata de enfoque, reflejos y compresión en cada dedo.
- Archivo etiquetado por mano, dedo y fecha [5, 9].
FAQ
¿Cuánto tiempo debe aclimatarse el paciente?
Los protocolos suelen trabajar con al menos 15 minutos de aclimatación en una sala térmicamente estable [2, 4].
¿Hay que explorar siempre ocho dedos?
Es la estrategia con mejor respaldo para no perder sensibilidad. Reducir el número de dedos examinados puede evitar la adquisición de información importante, sobre todo en enfermedad temprana, y reducir la cobertura del lecho ungueal puede cambiar la clasificación del patrón de esclerosis sistémica [2, 3, 10].
¿Cuántas imágenes hacen falta?
No existe un mismo número para todas las indicaciones. Para clasificar patrón de esclerosis sistémica, el estudio de referencia de 2026 apoyaba adquirir 32 imágenes, cuatro campos por dedo (dos mediales, dos laterales) en los ocho dedos no pulgares; en el resto de escenarios, lo importante es cubrir la fila distal mediante imágenes contiguas y revisar la calidad en el momento [4, 5, 10].
¿Qué artefacto arruina más estudios?
La combinación de mala localización, desenfoque y compresión excesiva es probablemente la más dañina desde el punto de vista clínico [4, 5].
¿Debo cuantificar todas las imágenes?
No necesariamente. Debes cuantificar con un método consistente aquellas variables que realmente vayas a comparar o utilizar clínicamente [1, 6].
Glosario
- Primera fila capilar
- Fila distal de asas capilares alineadas que constituye la principal diana del análisis morfológico y cuantitativo.
- Imagen evaluable
- Imagen con enfoque, localización, contraste y etiquetado suficientes para permitir interpretación o medición fiable.
- Medio de inmersión
- Aceite o gel aplicado para reducir reflejos y mejorar la visualización del lecho periungueal.
- Cuantificación
- Registro estructurado y repetible de variables como densidad, dilatación, hemorragias o morfología.
- OCT
- Optical coherence tomography, técnica de imagen que permite estudiar arquitectura tisular mediante tomografía de coherencia óptica.
- OCTA
- Optical coherence tomography angiography, técnica que combina información estructural y vascular sin contacto directo.
Referencias
- Smith V, Ickinger C, Hysa E, Snow M, Frech T, Sulli A, et al. Nailfold capillaroscopy. Best Pract Res Clin Rheumatol. 2023;37(1):101849. doi: 10.1016/j.berh.2023.101849. PMID: 37419757.
- Smith V, Herrick AL, Ingegnoli F, Damjanov N, De Angelis R, Denton CP, et al. Standardisation of nailfold capillaroscopy for the assessment of patients with Raynaud's phenomenon and systemic sclerosis. Autoimmun Rev. 2020;19(3):102458. doi: 10.1016/j.autrev.2020.102458. PMID: 31927087.
- Dinsdale G, Roberts C, Moore T, Manning J, Berks M, Allen J, et al. Nailfold capillaroscopy: how many fingers should be examined to detect abnormality? Rheumatology (Oxford). 2019;58(2):284-288. doi: 10.1093/rheumatology/key293. PMID: 30247696.
- El Miedany Y, Ismail S, Wadie M, Hassan M. Nailfold capillaroscopy: tips and challenges. Clin Rheumatol. 2022;41(12):3629-3640. doi: 10.1007/s10067-022-06354-1. PMID: 36040673.
- Karbalaie A, Emrani Z, Fatemi A, Etehadtavakol M, Erlandsson BE. Practical issues in assessing nailfold capillaroscopic images: a summary. Clin Rheumatol. 2019;38(9):2343-2354. doi: 10.1007/s10067-019-04644-9. PMID: 31278512.
- Herrick AL, Berks M, Taylor CJ. Quantitative nailfold capillaroscopy-update and possible next steps. Rheumatology (Oxford). 2021;60(5):2054-2065. doi: 10.1093/rheumatology/keab006. PMID: 33493310.
- Chaparro Del Moral R, Casado Días A, Mena-Vázquez N, Fernández-Nebro A, Ríos-Fernández R, de Ramón Garrido E, et al. Evaluation of Infrared Thermography and Nailfold Capillaroscopy Use in Patients with Raynaud's Phenomenon: A Systematic Review. Diagnostics (Basel). 2023;13(23):3494. doi: 10.3390/diagnostics13233494. PMID: 38067195.
- Dong W, Xie Y, Wang Y, Lu S, Li Y, Wang H, et al. Optical coherence tomography angiography and nailfold capillaroscopy in healthy subjects. Front Med (Lausanne). 2022;9:994406. doi: 10.3389/fmed.2022.994406. PMID: 36225149.
- El Miedany Y, Ismail S, Wadie M, Müller-Ladner U, Giacomelli R, Liakouli V, et al. Development of a core domain set for nailfold capillaroscopy reporting. Reumatol Clin (Engl Ed). 2024;20(7):345-352. doi: 10.1016/j.reumae.2024.07.003. PMID: 39160005.
- Guillén del Castillo A, Lledó-Ibáñez GM, Sáez Comet L, Freire Dapena M, Mesa Navas M, Martín Cascón M, et al. Value of nailfold capillaroscopy in the classification of the systemic sclerosis pattern. Med Clin (Barc). 2026;166:107426. doi: 10.1016/j.medcli.2026.107426. PMID: 42013567.


