Otros acrosíndromes vasculares: acrocianosis, eritromelalgia y diferenciales
Una parte importante del trabajo clínico consiste en no llamar Raynaud a cuadros que no lo son. La acrocianosis, la eritromelalgia, la perniosis, el hematoma digital paroxístico y la necrosis digital pueden compartir coloración acral, dolor o relación con la temperatura, pero responden a mecanismos distintos y requieren decisiones diferentes [1, 2].
- Raynaud es episódico y vasoespástico; la acrocianosis suele ser más persistente y la eritromelalgia es típicamente roja, caliente y ardorosa [1, 2, 5, 6, 7].
- La acrocianosis primaria suele ser benigna, pero, en una cohorte reciente, el 45,3% de los casos remitidos resultó ser secundaria, y las conectivopatías constituyeron el nexo más frecuente [3].
- La capilaroscopia puede ser útil en acrocianosis cuando coexiste con Raynaud, sobre todo para no confundir su patrón con un patrón esclerodermiforme [4].
- En eritromelalgia, la capilaroscopia suele aportar poco; el diagnóstico sigue siendo clínico y el tratamiento es escalonado, enfocado hacia los desencadenantes y la causa subyacente [5, 6, 7].
- Perniosis, hematoma digital paroxístico y livedo se reconocen mejor por la historia natural y la morfología de la lesión que por la capilaroscopia [1, 2, 8, 9, 10].
- Necrosis digital, dolor mantenido o lesión fija no deben manejarse como un acrosíndrome funcional banal: exigen descartar isquemia estructural o vasculitis [1, 2].
Ruta de aprendizaje
Si dudas entre Raynaud y sus “imitadores” más frecuentes, aquí encontrarás las claves para no confundirlos ni sobrediagnosticar. Leer esta unidad junto a fenómeno de Raynaud te ayudará a afinar mejor el diagnóstico diferencial.
Mapa rápido del diagnóstico diferencial
En patología acral, color y temperatura no bastan. Lo que más facilita el diagnóstico es combinar desencadenante, duración, dolor, persistencia entre episodios y riesgo de lesión tisular.
| Entidad | Color típico | Desencadenante principal | Duración habitual | Dolor | Riesgo de pérdida tisular |
|---|---|---|---|---|---|
| Fenómeno de Raynaud | Palidez, con o sin cianosis y rubor | Frío o estrés | Minutos a decenas de minutos | Variable; más intenso en formas secundarias [1, 2] | Bajo en primario, alto si existe microangiopatía estructural |
| Acrocianosis | Azulado persistente | Frío, dependencia vascular | Más persistente que episódica [1, 2, 3, 4] | Escaso en primaria; más relevante en secundarias | Bajo en primaria; mayor si hay causa secundaria [3] |
| Eritromelalgia | Rojo intenso y caliente | Calor, ejercicio, dependencia de la extremidad [5, 6, 7] | Minutos a horas | Ardor o dolor quemante prominente [5, 6, 7] | Bajo en la mayoría, pero puede ser muy incapacitante |
| Perniosis | Eritrovioláceo inflamatorio | Frío húmedo | Días a semanas [1, 8] | Prurito o dolor | Generalmente bajo; buscar causas secundarias si persiste |
| Hematoma digital paroxístico | Azul violáceo focal | Espontáneo o trauma trivial | Horas a pocos días [9, 10] | Dolor o parestesias breves | Benigno y autolimitado |
| Necrosis digital | Cianosis fija, negruzca o ulcerada | Oclusión vascular, vasculitis, isquemia crítica | Persistente | Habitualmente intensa | Alta; urgencia diagnóstica [1, 2] |
La lección práctica es sencilla: cuanto más persistente, fijo, unilateral o destructivo es el cuadro, menos probable es que estemos ante un trastorno puramente funcional. Esta regla de oro ayuda a distinguir lo benigno de lo urgente incluso antes de pedir pruebas [1, 2].
Acrocianosis y acrorrigosis
La acrocianosis es probablemente el “imitador” más frecuente del Raynaud cuando la anamnesis es pobre. A diferencia del vasoespasmo episódico, aquí domina una coloración azulada más persistente, con manos y pies fríos y a menudo sudorosos [1, 2, 3, 4].
La acrocianosis primaria suele ser simétrica, crónica, relativamente indolora y rara vez produce necrosis. El problema es que no toda acrocianosis es primaria. En un estudio observacional de 2025, 24 de 53 pacientes remitidos por acrocianosis, es decir, el 45,3%, tenían una forma secundaria. La edad de 40 años o más se asoció con un riesgo relativo (RR) de 2,5, y las conectivopatías representaron el 71% de las formas secundarias [3]. En otras palabras, aunque la entidad sea generalmente benigna, no conviene trivializarla si el contexto clínico es sospechoso.
La llamada acrorrigosis se utiliza de forma menos uniforme en la literatura contemporánea. Suele referirse a un cuadro de frialdad acral con rigidez y marcada hipertonía vascular, a medio camino entre el vasoespasmo funcional y la hipoperfusión persistente. La evidencia actual es limitada y la terminología no está plenamente estandarizada, por lo que conviene describir el fenotipo clínico antes que abusar del recurso de una etiqueta poco universal.

Qué puede mostrar la capilaroscopia en acrocianosis
La capilaroscopia no es la prueba central para diagnosticar acrocianosis, y puede ser muy útil cuando el paciente también tiene Raynaud y la principal duda es no sobrediagnosticar un patrón esclerodermiforme [1, 4]. En la serie francesa de 2024 centrada en pacientes con acrocianosis asociada a Raynaud, la densidad capilar se mantuvo normal en todos salvo en un paciente, no hubo áreas avasculares y las hemorragias fueron muy frecuentes, hasta en el 82% de los casos. También se observaron dilataciones, sobre todo en la rama venosa eferente, pero solo un asa gigante aislada [4]. Este conjunto no encaja con la rarefacción típica de un patrón esclerodermiforme.
Dicho de forma práctica: la acrocianosis puede “ensuciar” la capilaroscopia, pero suele hacerlo sin pérdida capilar importante ni áreas avasculares. Si el lecho muestra densidad conservada, dilatación venosa y hemorragias en un contexto clínico de cianosis persistente y extremidades frías, el conjunto no invita por sí solo a diagnosticar un patrón esclerodermiforme [1, 4].

Eritromelalgia
La eritromelalgia es, en términos clínicos, casi el contrapunto térmico de Raynaud: episodios de eritema, calor y dolor quemante, precipitados por calor o ejercicio y aliviados por enfriamiento [5, 6, 7].
Una revisión referencial de 2024 la describe como un trastorno raro, infradiagnosticado y potencialmente muy incapacitante [5, 6]. Puede ser idiopática, hereditaria o secundaria a enfermedades sistémicas, incluidas neoplasias mieloproliferativas, neuropatías y algunos contextos autoinmunes [5, 6, 7]. A diferencia del Raynaud, el paciente suele buscar frío en lugar de evitarlo.
El manejo se centra en confirmar el diagnóstico, actuar sobre los desencadenantes y buscar causas secundarias tratables. Otra revisión importante de 2023 insiste en que no existen guías universales y que la respuesta terapéutica es muy variable; el tratamiento suele ser escalonado y combina medidas conductuales con fármacos tópicos o sistémicos seleccionados según el fenotipo del dolor y la causa subyacente [7].
Conviene advertir al paciente sobre un riesgo práctico: el enfriamiento excesivo. La inmersión prolongada en agua helada o el uso repetido de hielo puede aliviar transitoriamente, pero también causar maceración, ulceración o lesión cutánea secundaria [5, 6, 7], lo cual es particularmente relevante en los casos graves.

¿Qué lugar ocupa la capilaroscopia?
En eritromelalgia, la capilaroscopia no es tan resolutiva como en Raynaud. Puede ser normal o mostrar cambios poco específicos, por lo que rara vez conduce al diagnóstico por sí sola [1, 5, 6, 7]. No obstante, el valor de la prueba aumenta si el paciente también refiere episodios vasoespásticos compatibles con Raynaud o si existe sospecha de conectivopatía asociada.
Perniosis, livedo y hematoma digital
Estos cuadros suelen confundirse cuando el clínico se fija solo en el color. Lo que los distingue de Raynaud es la morfología de la lesión y su historia natural.
Perniosis
La perniosis o sabañón es una lesión inflamatoria acral inducida por frío y humedad, no un vasoespasmo breve. La revisión de Dubey remarca que las lesiones suelen aparecer entre 12 y 24 horas después del desencadenante y persisten días o semanas, con pápulas o placas dolorosas o pruriginosas, a veces erosivas [8]. Si el cuadro es persistente, aparece en estaciones cálidas, deja cicatriz o se acompaña de hallazgos sistémicos, se deben buscar formas secundarias, especialmente lupus cutáneo o sistémico [1, 8].
Livedo reticularis
La livedo reticularis se reconoce por un patrón reticulado violáceo más que por crisis acrales paroxísticas. Puede ser fisiológica, inducida por frío o secundaria a enfermedad vascular, hematológica o autoinmune [1]. La capilaroscopia juega un papel modesto, y la prioridad es distinguir formas benignas de aquellas con retiforme fijo, ulceración o hallazgos sistémicos.
Hematoma digital paroxístico o síndrome de Achenbach
El síndrome de Achenbach es una causa benigna, pero alarmante, de “dedo azul doloroso”. Se caracteriza por equimosis súbita, a menudo en la cara volar de uno o más dedos, con dolor o parestesias y resolución espontánea en pocos días [9, 10]. En la mayoría de casos la punta del dedo no se ve afectada y los estudios vasculares son normales, lo que ayuda a separarlo de la isquemia arterial aguda [9].
Este diagnóstico es importante porque evita pruebas invasivas innecesarias. Si la presentación es típica y no hay signos de vasculitis, embolia o necrosis, el manejo es conservador; es importante tranquilizar al paciente [9, 10].
Necrosis digital
La necrosis digital no pertenece al grupo de los cuadros funcionales benignos. Obliga a pensar en oclusión arterial, vasculitis, síndrome antifosfolípido, crioglobulinemia, tromboangeítis, esclerosis sistémica complicada o daño embólico, entre otros [1, 2]. La capilaroscopia puede aportar contexto microvascular, pero no debe retrasar el estudio vascular y sistémico, que debe acometerse con celeridad.
Cuándo resulta verdaderamente útil la capilaroscopia
La capilaroscopia no ofrece las mismas prestaciones en todos los acrosíndromes. Saber cuándo aporta y cuándo no puede evitar peticiones poco útiles.
| Entidad | Utilidad de la capilaroscopia | Comentario práctico |
|---|---|---|
| Raynaud | Alta | Primordial para separar formas primarias de microangiopatía estructural [1, 2] |
| Acrocianosis | Moderada | Útil sobre todo si coexiste con Raynaud y hay que evitar falsos positivos de patrón esclerodermiforme [3, 4] |
| Eritromelalgia | Baja | Normal o inespecífica en muchos casos; no suele ser la prueba decisiva [1, 5, 6, 7] |
| Perniosis | Baja a contextual | Más útil buscar la causa clínica que esperar un patrón capilar definitorio [1, 8] |
| Achenbach | Muy baja | La clínica típica pesa más que la microimagen [9, 10] |
| Necrosis digital | Complementaria | No debe retrasar la evaluación urgente de la causa isquémica [1, 2] |
Desde el punto de vista docente, esta tabla resume una idea muy útil: la capilaroscopia es excelente para Raynaud y bastante menos resolutiva para varios de sus “imitadores”. Por este motivo, conviene solicitarla con una pregunta concreta y no como simple reacción ante cualquier cambio acral de color.
Casos clínicos abreviados
Estos ejemplos muestran por qué el diagnóstico diferencial no es un mero ejercicio académico, sino una herramienta indispensable para evitar errores de manejo.
Caso 1: no era Raynaud, era acrocianosis
Mujer de 19 años con manos frías y azuladas casi todo el invierno, sin secuencia clara de palidez-rubor. Refiere hiperhidrosis y coloración persistente más que crisis. La anamnesis ya orienta más a acrocianosis primaria que a Raynaud.
Caso 2: acrocianosis con indicios de forma secundaria
Paciente de 47 años con acrocianosis de nueva aparición, artralgias y anticuerpos antinucleares (ANA) positivos. Aunque la acrocianosis pueda ser funcional, este contexto coincide mejor con el perfil de alto rendimiento para estudio secundario, como el descrito en series recientes [3].
Caso 3: dedo azul benigno
Mujer de 52 años con aparición súbita de equimosis dolorosa en la cara volar del cuarto dedo, con punta respetada y resolución espontánea en 72 horas. La clínica es mucho más compatible con síndrome de Achenbach que con Raynaud o embolia digital [9, 10].
Caso 4: rojo, caliente y quemante
Paciente con dolor quemante en pies, empeora con duchas calientes y mejora al descubrirse los pies. Este patrón no es el de Raynaud. La prioridad es pensar en eritromelalgia y descartar causas secundarias, incluidas neoplasias mieloproliferativas o neuropatía [5, 6, 7].
FAQ
¿La acrocianosis produce las mismas crisis que el Raynaud?
No. La acrocianosis suele ser más persistente y menos netamente paroxística, con cianosis fría y simétrica [1, 2, 3].
¿La acrocianosis siempre es benigna?
No siempre. En pacientes remitidos a consulta especializada puede haber una proporción relevante de formas secundarias, sobre todo si la edad es avanzada o existen síntomas sistémicos [3].
¿La capilaroscopia puede parecer anormal en acrocianosis?
Sí, pero el patrón suele mantener una densidad normal y no mostrar áreas avasculares típicas de esclerosis sistémica [4].
¿La eritromelalgia y el Raynaud pueden coexistir?
Sí, aunque es infrecuente. La coexistencia no invalida el diagnóstico; obliga a describir bien qué desencadena cada tipo de episodio y cómo se manifiesta [5, 6, 7].
¿La perniosis es un tipo de Raynaud?
No. Es una lesión inflamatoria acral inducida por frío, con curso de días o semanas y morfología lesional propia [1, 8].
Glosario
- Acrocianosis
- Coloración azulada acral, más persistente que episódica, generalmente simétrica y asociada a frialdad local.
- Eritromelalgia
- Trastorno paroxístico con eritema, calor y dolor quemante, típicamente empeorado por calor o ejercicio.
- Perniosis
- Lesiones inflamatorias acrales inducidas por frío y humedad, también llamadas sabañones.
- Síndrome de Achenbach
- Hematoma digital paroxístico benigno con equimosis dolorosa y resolución espontánea.
- Acrosíndrome vascular
- Término paraguas para trastornos acrales de color, temperatura o perfusión de origen funcional o estructural.
Referencias
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